La ofrenda es una mezcla cultural donde los europeos pusieron algunas flores, ceras, velas y veladoras; los indígenas le agregaron el sahumerio con su copal y la comida y la flor de cempasúchil (Zempoalxóchitl).

La ofrenda del Día de muertos, tal y como la conocemos hoy, es también un reflejo del sincretismo del viejo y el nuevo mundo.

¿Cuándo se pone la ofrenda?

El altar debe estar preparado para recibirlas la noche del 31 de octubre, ya que las ánimas regresan al mundo de los vivos el día 1 de noviembre. Esta guía te explicará mejor:

  • 29 de octubre: Es el día dedicado a las personas que murieron ahogadas.
  • 30 de octubre: En este día se le hace homenaje a aquellas almas solitarias u olvidadas. Se coloca un vaso de agua.
  • 31 de octubre: En este día se recuerda a los niños que se encuentran en el limbo, es decir, los no nacidos o los que no fueron bautizados.
  • 1 de noviembre: Es el día en donde se recuerda a aquellos que hayan fallecido en la infancia.
  • 2 de noviembre: Es el día que se honra a las personas que hayan fallecido en su vida adulta.

¿Por qué se pone la Ofrenda?

La principal función de una Ofrenda de Día de muertos, es recibir a los espíritus con elementos naturales, como las flores, y guiarlos a la casa de sus seres queridos con la luz de las velas y veladoras.

Se abastece con la comida y bebida que prefería el difunto en vida, para que el 1 y 2 de noviembre regrese a disfrutar.

¿Qué debe tener una Ofrenda?

La ofrenda de muertos debe tener varios elementos esenciales. Cada uno de los siguiente elementos encierra su propia historia, tradición, poesía y misticismo.

Velas y veladoras

La flama que producen significa "la luz", la fe, la esperanza. Es guía, con su flama titilante para que las ánimas puedan llegar a sus antiguos lugares y alumbrar el regreso a su morada.

Si los cirios o los candeleros son morados, es señal de duelo; y si se ponen cuatro de éstos en cruz, representan los cuatro puntos cardinales, de manera que el ánima pueda orientarse hasta encontrar su camino y su casa.

Las flores

Son símbolo de la festividad por sus colores y estelas aromáticas. Adornan y aromatizan el lugar durante la estancia del ánima, la cual al marcharse se irá contenta.

La flor amarilla del cempasuchil (Zempoalxóchitl) deshojada, es el camino del color y olor que trazan las rutas a las ánimas.

En muchos lugares del país se acostumbra poner caminos de pétalos que sirven para guiar al difunto.

Copal e incienso

Fragancia de reverencia. Se utiliza para limpiar al lugar de los malos espíritus y así el alma pueda entrar a su casa sin ningún peligro.

El petate

En este particular día funciona para que las ánimas descansen así como de mantel para colocar los alimentos de la ofrenda.

El izcuintle

El perrito izcuintle, es el que ayuda a las almas a cruzar el caudaloso río Chiconauhuapan, que es el último paso para llegar al Mictlán.

El pan

El ofrecimiento fraternal es el pan. La iglesia lo presenta como el "Cuerpo de Cristo". 

Sal

El elemento de purificación, sirve para que el cuerpo no se corrompa, en su viaje de ida y vuelta para el siguiente año.

Otros objetos

Las calaveras de azúcar medianas son alusión a la muerte siempre presente.

El mole con pollo, gallina o guajolote, es el platillo favorito que ponen en el altar muchos indígenas.

aemz