Una idea generalizada sobre el yoga es que es una práctica que se limita a hacer posturas o asanas, que es el nombre con las que se le conoce. Si bien, una sesión se conforma de estas posiciones, algunas más complejas que otras, el yoga va más allá de eso. 

Foto Pexels

Una de las modalidades por las que ha aumentado el interés sobre el yoga es por la versión restaurativa, que está enfocada en sanar dolencias y malestares corporales.  

De acuerdo con el estudio Bali Yoga, “es una forma suave de yoga que facilita la relajación y el descanso del sistema nervioso y del cuerpo en general. ?Las posturas recuperativas de yoga devuelven la vitalidad al organismo y son accesibles a todo tipo de personas”, explica sobre esta modalidad. 

Foto Pexels

Este estilo se caracteriza por desarrollar asanas muy sutiles, de suaves transiciones a través de figuras y movimientos suaves y cómodos que promueven la relajación y el bienestar. Durante estas sesiones se apoyan de materiales y soportes que ayuden a mejorar las posturas, de ahí que sea recomendable para todo público, desde niños, personas adultas mayores y mujeres embarazadas.

Foto Pexels

“Es un estilo de yoga que no busca la acción ni el estiramiento. El objetivo es poder relajar el cuerpo en profundidad, en asanas o posturas de yoga pasivas y reconstituyentes, que se adapten completamente a nuestro cuerpo para encontrar el confort y así poder mantenerse en ellas durante un periodo de tiempo más largo, generalmente entre 5 y 20 minutos, obteniendo todos sus beneficios sin necesidad de estresar el cuerpo, sin realizar esfuerzo”, explica Raquel Mar, profesora de yoga restaurativo y miembro del equipo de Xuan Lan Yoga

Si bien, en todos los distintos estilos de yoga se desarrollan o trabajan posturas, en este particular también se promueve el trabajo mental en mayor medida, comparada con las otras modalidades. Por supuesto, la respiración también se utiliza y trabaja durante la práctica. 

Foto Pexels

Beneficios del yoga restaurativo 

Aunque se trata de una práctica más pasiva que promueve el bienestar, las ventajas sobre su práctica son muchas, entre ellas: “aliviar los dolores de espalda, equilibrar el sistema nervioso, regenerar el cuerpo y calma la mente, reducir los niveles de estrés y la ansiedad; y elevar la energía y recuperar el cuerpo del cansancio”, señala Bali Yoga

Foto Pexels

Gracias a las transiciones tan lentas que se dan en el yoga restaurativo y el tiempo más prolongado entre asanas, es que con esta práctica se busca promover la quietud y lentitud, considerando el ritmo tan acelerado en el que estamos inmersos día a día.  

Foto Pexels

“En el yoga, a menudo, también caemos en el juego de la rapidez, de la forma, olvidándonos que es un camino de vida, que requiere paciencia, compromiso y mucha escucha. Practicando despacio, puedo sentir mucho más el estado de mi respiración, puedo escuchar mi cuerpo, aprender de él y puedo aplicarlo luego en las clases más dinámicas”, señala la profesora Raquel. 

Para darte una idea sobre alguna asana enfocada en el yoga restaurativo, está la postura de savasana, que se repite constantemente en cualquier estudio y clase de yoga, comúnmente al finalizar una práctica al cierre de una sesión. Esta posición consiste en recostarse boca arriba con las palmas de la mano mirando hacia el techo.  

Foto Pexels

Este asana traducido como postura del cadáver cuenta con variaciones, que son las que más se desarrollan en una clase de yoga restaurativo, en la que se emplean una gran variedad de materiales y utensilios que ayuden a mejorar la postura, como son bloques o cinturones de yoga, pero también otras herramientas, como son cojines, mantas o sillas, que ayuden a desarrollar las posturas. 

A la práctica 

Un ejemplo para iniciarse en el yoga restaurativo y que puedes desarrollar desde casa, es través de posturas disminuir el cansancio, dolor o malestar de espalda. Basta con recostarte en el piso y elevar las piernas, si lo deseas, puedes también apoyarlas sobre una el asiento de una silla. 

“Esta postura funciona porque al levantar las piernas, trae un flujo mayor de sangre al torso y cabeza, lo cual baja el ritmo cardiaco y la presión arterial, causando un efecto relajante. Hazla por 5 minutos cuando necesites”, comparte el yogui Daniel Ferraez a través de su cuenta de Instagram.