Las Kardashian, lo sabemos de sobra, no son exactamente las promotoras de un estilo de vida sano ni de una aceptación saludable del cuerpo. A través de los años, todas ellas, Kourtney, Kim, Khloé, Kendall y Kylie, se han realizado un número indeterminado de cirugías y procedimientos cosméticos para alterar radicalmente sus siluetas y sus rostros. Unas u otras, han promovido el "entrenamiento de cintura"; tés laxantes; paletitas para adelgazar y todo el mundo sabe que el Photoshop es su mejor amigo.

Por lo cual no es difícil creer que Kim haya aceptado --e incluso compartido-- sin ninguna pena, la dieta  y régimen extremos que siguió para poder usar en la noche de la Gala de Met, el vestido que la megaestrella del cine, Marilyn Monroe, lució en 1962 para cantarle "Happy Birthday" al entonces presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy.  El tema de la exhibición que se inaugura oficialmente este sábado 7 de mayo, “In America: An Anthology of Fashion”, en el Instituto del Vestido del Museo Metropolitano de Nueva York, explora la influencia de la moda americana en el mundo, por lo que el atuendo de la Monroe resultaba una elección ideal.

El vestido, que fue subastado por la casa Julien por 4.8 millones de dólares, es propiedad de Ripley's Believe it or Not, la empresa de entretenimiento que posee varios museos de lo increíble alrededor del mundo --incluso en CDMX--; Kim y su novio, el comediante Pete Davidson, fueron vistos en Orlando, donde está la sede de la empresa, hace unas semanas, presumiblemente para negociar el uso del vestido. De acuerdo con "Newsweek",  éste fue volado hasta California, donde vive la estrella de realities, en un jet privado.

Sin embargo, una vez que se lo probó, con guantes, guardias y cuidados extremos incluidos, se dio cuenta de que el vestido no le quedaba. "Siempre pensé que Marilyn era muy 'curvy'", dijo Kim a la revista "Vogue", "casi lloro cuando me lo probé y no me quedó, porque no existía la posibilidad de alterarlo en modo alguno".

 

El extremo método Kardashian

Kim compartió entonces con la publicación la forma en la que logró bajar siete kilos en apenas tres semanas. "Fue un reto, pero estaba decidida a que me quedara", dijo, "me ponía un traje de sauna dos veces al día, corría en la caminadora, dejé por completo los carbohidratos y el azúcar, y solo comí los vegetales más limpios y proteína. No me morí de hambre, pero sí fui muy estricta".

Lo lamentable es que, indirectamente, Kardashian está transmitiendo el mensaje de que está bien hacer una dieta tan extrema para que nos quede equis atuendo, y aunque muchas lo hemos hecho o hemos pensado hacerlo, es algo que definitivamente no es bueno para nosotros. 

Si Kim quiso hacer algo así para poder lograr que le quedara ese vestido específico, es su prerrogativa, pero no es correcto compartir una acción que al imitarla --dado que es modelo a seguir de millones de personas-- puede ser dañino para la salud de quien así lo haga. Ella tiene a sus disposición un ejército de médicos, nutriólogos y demás profesionales para supervisarla y checar que no se sintiera mal, pero no es el caso con el 99% de las personas.

Incluso, ya se han publicado numerosos artículos por expertos en nutrición y salud en contra de su "método", y  varias figuras públicas expresaron su desaprobación. "Caminar por la alfombra roja y dar una entrevista acerca de cómo te estás muriendo de hambre porque no has comido carbohidratos en un mes...y todo ¿para que te quede un ?=)(/&% vestido? Muy mal, jo**** en cientos de maneras. Admitir que te morías de hambre por la Gala del Met, cuando sabes que millones de jóvenes te admiran y escuchan atentamente cada palabra que dices", compartió la actriz Lili Reinhart en sus historias de Instagram ".  Jameela Jamil también hizo referencia al hecho en sus propias historias: "Todo lo que diré es esto: Celebridades, si hacen algo tan poco saludable como bajar deliberadamente 7 kilos en tres semanas, por favor no lo hagan público".

Con acciones como ésta, Kim Kardashian indirectamente aumenta el problema de autoimagen de muchos jóvenes, hombres y mujeres, que se ha visto exacerbado con el boom de las redes sociales y sus poco realistas fotografías que idealizan, a través de filtros y aplicaciones, las siluetas y rostros de sus sujetos.

Si quieres bajar de peso de forma saludable, los expertos recomiendan no perder más de un kilo por semana para no afectar a tu salud, pues más de eso puede resultar incluso peligroso para tu estado de salud general.

Por otra parte, su entrenador personal, Don-A-Matrix, la defendió diciendo que "no se había matado de hambre" y que "trabajó muy duro en el gimnasio". Añadió que " es posible bajar 10 kilos de una forma sana", aunque no especificó un periodo de tiempo.