Cookies
Este sitio web utiliza cookies para garantizar una mejor experiencia. Aviso de privacidad


© 2022 Todos los derechos reservados. Grupo La Silla Rota. PUBLICACIONES COMUNITARIAS S.A. de C.V.

Los peligros del sugar dating

Conoce los riesgos de esta práctica y por qué las autoridades han intervenido para erradicarlo

RODRIGO GUERREROEnero 10, 2022 
Tiempo de lectura: 6 mins.
Para las autoridades, las citas entre personas maduras y jóvenes supone un peligro que puede derivar en abuso de poder. Foto Pexels

Poco a poco se ha ido normalizado el recurrir a las apps de contactos para conocer gente con la que salir en una cita romántica. Aunque la idea original de estas plataformas era servir de vínculo entre dos personas, ya fuera para entablar una amistad o en busca de una pareja, con el tiempo se han ido sumando otros propósitos, como hacer negocios, la venta de servicios y hasta para encontrar u ofrecer empleo

Sin embargo, hay una modalidad de acercamiento que ha puesto en alerta a las autoridades, conocida como sugar dating, que se da a través de sugar dating apps. Se trata de plataformas de contacto entre personas maduras —casi siempre hombres— con mujeres u hombres jóvenes que buscan un beneficio económico.  

Aunque a simple vista parece una plataforma de citas normal entre dos personas, la realidad es que existe un trasfondo no tan ético, pues los interesados realizan acuerdos económicos a cambio de servicios sexuales en la mayoría de los casos. 

Los hombres y mujeres que buscan estos arreglos, en su mayoría son maduros y de buena posición económica (aunque a veces solo lo pretenden), y buscan en estas apps a mujeres y hombres jóvenes, en su mayoría estudiantes, interesados en recibir una compensación monetaria a cambio de un encuentro sexual o incluso de una cita ‘romántica’.  

Aunque las apps no promueven explícitamente el intercambio de dinero o la compra de regalos, la realidad es que entre los usuarios la mayoría de las veces sí se realizan y negocian dichas transacciones.

 Foto Pexels

Origen 

De acuerdo con investigaciones, esta modalidad de contacto nació en los Estados Unidos, principalmente entre mujeres estudiantes de universidad, quienes no cuentan con ingresos suficientes para solventar sus gastos escolares y personales. Muchos de ellos, aunque trabajan, reciben sueldos bajos que apenas son suficientes para pagar sus consumos diarios, eso sin contar que muchos están endeudados pagando sus colegiaturas.  

Fue así que surgió esta modalidad de intercambio consensuado, entre sus proveedores, los llamados sugar daddys o sugar mommas, y ellos, conocidos como sugar babies, que son jóvenes dispuestos a ofrecer servicios sexuales —o compañía— bien remunerados a hombres y mujeres mayores, acción que les permitiría mejorar sus finanzas

 

Riesgos 

Aunque en todo momento se sabe que estas negociaciones son de común acuerdo entre ambas partes, las autoridades han intervenido en el asunto al considerar que dicho escenario es tierra fértil para que se comentan delitos, como explotación (incluso infantil), trata de personas, abuso sexual, pornografía y violaciones.  

La línea entre un convenio consensuado y que dicho encuentro se convierta en un delito es muy delgada, pues los chicos tarde o temprano tienden a volverse vulnerables antes las exigencias de sus proveedores, lo que las convierte en automático en víctimas de comercio sexual y explotación

 

Mientras que ellos, voluntaria o involuntariamente, pueden ejercer su poder, en este caso económico, y pueden llegar a abusar de su jerarquía en la relación. En ocasiones, pueden someter a su ‘víctima’ negándole su apoyo financiero si no cumplen con su parte de la operación o con ciertas demandas que encuentren inaceptables, o puede ocurrir que, una vez que los chicos estén solos con ellos en una situación vulnerable, puedan ser víctimas de abuso.  

En tal caso, los chicos se arriesgan a no encontrar apoyo de las autoridades porque se trató de un encuentro al que accedieron; se tornaría en una situación de “tu palabra contra la mía”. 

Por otra parte, tanto el sugar daddy o sugar monma como él o la sugar baby, se arriesgan a la posibilidad de convertirse en víctimas de fraude, extorsión o chantaje

“La realidad es que cualquier relación que se base en un intercambio de dinero o de bienes materiales a cambio de sexo, crea un desbalance de poder y no es una verdadera relación”, de acuerdo con un comunicado emitido por el Centro Nacional de Explotación Sexual de Estados Unidos.  

“El sugar dating, como la prostitución, convierte en víctimas a una población vulnerable y desarrolla un sistema en el que el cuerpo y la dignidad de una persona son explotados para satisfacer la demanda de alguien con poder económico”, se añade en el documento. 

El sugar dating, por lo tanto, no es seguro y no es una forma de “empoderamiento”, como se ha querido hacer ver; es otra forma de explotación, tal como la prostitución. 

Regulaciones 

Por ello, Google, una de las compañías más grandes de internet, anunció que a partir del 1ro de septiembre de 2021 bajó de su catálogo de su tienda de aplicaciones Play Store aquellas aplicaciones de citas que promuevan esta práctica con fines sexuales y monetarios, pero no en el caso de las apps de citas como Tinder, Bumble o Grindr

“Hemos actualizado nuestra política de contenido inapropiado para prohibir aplicaciones que faciliten actos sexuales a cambio de una compensación; tras los comentarios que recibimos de ONGs, gobiernos y otros grupos de defensa de usuarios”, explicó Google a través de un comunicado de prensa. 

Por su parte, Apple, a través de su Apple Store, también se ha sumado a estos esfuerzos por tratar de erradicar la pornografía y el comercio sexual, prohibiendo todo aquel contenido que incluya “descripciones explícitas o exhibiciones de órganos sexuales o actividades destinadas a estimular sentimientos eróticos en lugar de estéticos o emocionales”, detalla la empresa en su apartado de Seguridad

Valora este artículo

¿Quieres hacer una corrección? Envia tu corrección

Te Recomendamos