Indiscutiblemente fue la noche de Silvia Pinal y Bellas Artes se rindió a sus pies como corresponde a una de las últimas divas vivas que tenemos en México. A pesar de una desangelada organización por parte de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura y la Cineteca Nacional, pues en realidad se vio que hicieron el mínimo esfuerzo para este evento, aunque fue grandioso por la presencia de doña Silvia Pinal y su familia.

Y sí, decidieron abrir el Palacio de Bellas Artes la noche de este lunes 29 de agosto, a escasos días de que Silvia Pinal llegue a los 91 años de vida, dejando en claro que ha sido, es y será uno de los grandes iconos de nuestro país en el mundo entero.

Silvia Pinal merecía que le abrieran Bellas Artes y su hija Sylvia Pasquel luchó mucho para lograrlo. Es lamentable que las autoridades no reconozcan trayectorias de grandes figuras y el espacio de Bellas Artes sea tan poco utilizado.

En realidad me quedaron a deber, esperaba mucho más de esta celebración. Imaginando pensé que los invitados a su llegada a Bellas Artes encontraríamos fotos gigantes de Silvia Pinal de diferentes épocas de su vida. Luego una gran exposición de sus vestidos en el lobby de Bellas Artes y por que no, algunas pantallas transmitiendo escenas representativas de la Pinal en el teatro, el cine y la televisión.

Resumir 76 años de trayectoria suena complicado, pero no para un buen productor. El evento dejó mucho que desear, mala y oscura iluminación, insuficiente audio y una transmisión televisiva oscura y desangelada.

Me gustaría entender por qué no se pidió apoyo a Televisa, por qué no se ofreció a apoyar con la producción del evento si a fin de cuentas la señora Silvia Pinal dejó su vida entera a la empresa y también su corazón, pues Emilio Azcárraga Milmo fue uno de los grandes amores de su vida. Esperábamos cuando menos tener imágenes de la gran trayectoria de Silvia en Televisa. No esperábamos nada de las autoridades en esta época de "tiempos de austeridad" "tiempos de la 4T".

Infinidad de personalidades se dieron cita al recinto entre ellos: Don Ignacio López Tarso, Norma Lazareno, Sergio Corona, Lucía Méndez, Susana Zabaleta, Yolanda Andrade, Itatí Cantoral, Jacqueline Andere, Luz María Aguilar, Azala Robinson, Lorena Velázquez, Laura Zapata, Humberto Zurita, Blanca Guerra, Marypaz Banquells, Morris Gilbert, Rubén Lara... Cuando menos hubiera valido la pena que los mencionaran para agradecer su presencia.

La cita era a las 19 horas, y como buenos mexicanos todo el mundo pensó que iniciaría a las 19:30 o 20:00 horas. Ni siquiera la invitación apuntaba que iniciarían puntuales, así que mucha gente llegó tarde.

Diana Bracho se encargó de iniciar el evento y presentar una larga memoria del trabajo de Silvia. Luego presentó a Sylvia Pasquel que resumió la vida de su madre, mientras que en las pantallas ilustraban con imágenes. Lamentable que no hubo una mejor edición y búsqueda de los materiales de los que estaba hablando y seguramente se encuentran en las redes sociales.

Destacaron el trabajo de Silvia Pinal con Luis Buñuel y luego vinieron las comedias musicales. Hello Dolly, una de sus más representativas obras, fue interpretada por su nieta, Stephanie Salas. Luego vino la participación de Bianca Marroquín y Fela Domínguez, dos grandes del teatro en Broadway y México Silvia Pinal, desconcertada, emocionada, agradecida... La llevaron al escenario y ahí agradeció al público y a su familia. Habló poco, también sus hijas, Alejandra puso el dedo en la llaga "aunque a mi no me tocó cantar, estoy feliz y agradecida con mi madre".

Un cierre inesperado, la familia se quedó en el escenario, mientras la gente les gritaba hasta que poco a poco todo el mundo fue abandonando la sala.