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Sí, conoció a Salinas, a Colosio y a AMLO: mitos y verdades del Tío Pedrito

Pedro Sola nunca imaginó que la fama le llegaría. Hacer Ventaneando era un simple pasatiempo que se acabaría rápido

Ernesto Hernández VillegasFebrero 18, 2022 
Tiempo de lectura: 10 mins.

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Les guste o no, Pedrito Sola ya es una leyenda en la historia de nuestro país. Conocido y reconocido en todas partes, empezando con su entrada al polémico programa de tevé “Ventaneando”, hace ya 26 años. Luego vino lo de la mayonesa, la mosca panteonera, lo de la cerveza y… a todo esto debemos sumar que estudió la carrera de Economía en la UNAM, dónde fue compañero de pupitre de importantes personajes de la política.

Llego a “Ventaneando” a invitación de la primera productora del programa, Carmen Armendáriz. Aunque en realidad la verdadera amiga de Pedro era doña Carmelita Pardo, madre de Carmen y Pedro, pero pronto se hicieron amigos. Pedrito siempre quiso ser actor, pero su padre le dijo: “de actor te vas a morir de hambre”. Así que no le quedó más remedio que estudiar una carrera y de hobby hacer teatro universitario, dónde tuvo la suerte de participar en varios montajes de aquel entonces. Si el buen Pedrito se hubiera dedicado a la actuación seguramente hoy sería El Señor Telenovela y su personaje de Pedrito de Martino sería de los más entrañables. Seguramente ya sería uno de los grandes de los melodramas interpretando personajes como Pedrito Creel, Pedrito El Del Barrio, Pedrito También Llora, Pedrito el Usurpador, hubiera destronado a Silvia Derbez en las escenas de llanto, y en “Mundo de Juguete” Cristina (Graciela Mauri) habría platicado con un dulce y tierno abuelito.

Sentarse a platicar con Pedrito es olvidarse del tiempo y escucharlo narrar anécdota tras anécdota. Así, alguna vez me contó que cuando estudiaba en la UNAM, la Carrera de Economía, fue compañero de pupitre de Carlos Salinas de Gortari, siendo entonces su padre el secretario de Comercio, por lo que ya andaba con escolta. Los inseparables amigos de Salinas eran Emilio Lozoya Thalmann (padre de Emilio Lozoya Austin), Manuel Camacho Solís y Francisco Ruiz Massieu, “finísimas personas”. En realidad nunca cruzaron palabra, al terminar el primer año, Salinas de Gortari dejó la Universidad y años más tarde ya era egresado de Harvard. Se re encontraron cuando Salinas era jefe del Departamento de Estudios Económicos de la Dirección General de Estudios Hacendarios, ambos trabajaban en el mismo lugar.

Concluyó su carrera y su talento lo colocó casi de inmediato en la Secretaría de Hacienda (1968 a 1976) luego en la Secretaría de Comercio (1976 a 1991) y después en Empresas de Solidaridad (1992 a 1994). Era todo un “Godín”, salía a las tres de la tarde y tenía que regresar a las seis. Le daba tiempo perfecto de ir a comer a su casa, platicar y ver telenovelas con Doña Eva, su mamá, con quien vivió hasta sus últimos días. Pedrito asegura que por ahí cuentan que el día que murió su mamá, los dos pasaron a mejor vida.

Carmen Armendáriz lo invitó a trabajar como actor en algunos programas de “La Hora Marcada”, lo que disfrutaba mucho. Ya empezaba a ser conocido y en los elevadores de su trabajo lo paraban para preguntarse si era él, el de la tele. Años después Carmen lo invita, en la naciente TV Azteca, a formar parte de un programa piloto que se convertiría en Ventaneando. Lo cierto es que el destino lo llevó a la sala más famosa de México y desde ahí se ha ganado el cariño del público, por sus oportunos comentarios y gran simpatía.

Pedro nunca imaginó que la fama le llegaría. Hacer Ventaneando era un simple pasatiempo que se acabaría rápido, tanto que no dejó su trabajo en Empresas de Solidaridad pues no quería quedarse como “el perro de las dos tortas”. En aquel tiempo cuenta, con su impecable memoria, que tenía un sueldo base de siete mil pesos más compensaciones, lo que le permitía hacer sus ahorritos.

Pero el destino y Pati Chapoy tenían otros planes para él, pues luego del tremendo zafarrancho que se armó con la demanda de Televisa contra Ventaneando y la Chapoy, el programa cobró más fama de la que ya tenía y así logró la vida eterna. Pedro decidió dejar de ser burócrata para convertirse en una estrella de la televisión.

Fue en un viaje de Ventaneando a Cancún, a una convención de Grupo Salinas, dónde se encontró en el hotel a los candidatos presidenciales de aquel entonces, entre ellos a Andrés Manuel López Obrador. Como a Pedrito no le gusta asolearse, prefería ir a las ponencias que estaban dando los pre candidatos. Y como de tímido no tiene nada, se acercó a Andrés Manuel y platicó con él. Cuenta que era un tipo inteligente y admiraba su discurso y posición política y se lo dijo. El mismo López le comentó que admiraba su trabajo por que a su entonces esposa le gustaba verlo en el programa. Quedaron en verse de nuevo, lo que nunca ocurrió y seguramente no ocurrirá.

Aunque nunca dijo su nombre, López Obrador recién lo mencionó en una mañanera “si piensa que estamos en caos, que vote por revocación”. Para ese momento el twitt que Pedro subió a su cuenta ya llevaba más de un millón de reproducciones. El conductor quedó consternado ante tal respuesta y aún más sorprendido frente al comentario del Presidente y dicen por ahí que “la verdad no peca, pero incomoda” y Pedrito no hizo más que dar voz a lo que muchos pensamos. Le llovió de todo pues el Twitter es donde se esconden los cobardes para insultar, amedrentar y sacar sus frustraciones sin dar la cara. Pedro como un caballero que ha sido y es, no dijo nada mas que es su opinión, como la de muchos este país, y que defendía su libertad de expresión.

Ya en varias ocasiones se ha enfrentado a la despiadada y anónima crítica de los tuiteros, pero ese tipo de comentarios ni le vienen, ni le van. A Pedro le gusta expresar lo que siente, a veces hasta en contra de la productora de Ventaneando, Iyari González, que lo cuida de sus detractores. Pedro es un tipo honesto, recto, muy generoso y siempre se gana el aprecio y la admiración de la gente, tanto que cuando hay quejas y problemas en el programa por algún comentario el culpable es Bisogno, aunque Pedrito lo haya dicho.

Otro de los grandes mitos del Tío Pedrito es ese que cuentan sobre su cercanía a Luis Donaldo Colosio, a quien sí le hubiera gustado conocer. Muchos aseguran que Pedrito era su candidato para ser secretario de Hacienda y que en algún momento podría haber llegado a la silla presidencial. Sonriente y divertido, Sola dice que lo más cerca que estuvo de Luis Donaldo fue a dos cuadras de la funeraria donde velaban sus restos, pues su jefa en ese entonces le pidió que la acompañara, pero eran tales los tumultos en la calle que nunca pudieron llegar.

El asunto de la “Mayonesa” fue realmente devastador para el conductor. Yo siempre he dicho que fue un error generacional, pues durante muchos años la única mayonesa que existía, la más famosa, era la McCormick. La verdad sea dicha, Pedrito no la pasó nada bien, pues no solo fue blanco de burlas y críticas, tuvo que pagar una muy buena suma por la equivocación. La crueldad de la gente no tiene límites, pero el tiempo lo recompensó y hoy es uno de los más solicitados en la industria de la publicidad, menos de McCormick, que nunca supo aprovecharlo.

Lo de la mosca, no es un mito. Le dio un trago a su taza, dónde efectivamente había una enorme mosca azul verdosa, de esas que conocemos como panteonera, que bien podría confundirse con una pasita. De un sorbo la engulló y le pareció extraño pues no era ponche lo que bebía. La tomó en su mano y ya imaginarán el momento tan desagradable que vivió en pleno programa.

Sin quererlo y mucho menos planearlo, también se convirtió en DJ gracias a la invitación que le hizo Daniel Bisogno a participar en un antro donde lo anunciaron como: “Pedro Sola El Rey de la Consola”. Peticiones y contrataciones le llueven cada semana para que se presente en los antros más importantes de todo el país ¿alguien será capaz de convencerlo?

Pedro nunca imaginó tener fama, pensaba en su vejes como algo tranquilo, en casa leyendo libros y viendo la televisión. En realidad la gente, las fotos, los tumultos y de pronto descubrir que millones de personas lo siguen y comentan sus mensajes en redes sociales, lo abruman.

A sus 75 primaveras Pedrito Sola es un líder de opinión, que igual lo escuchan los de su generación que los niños y jóvenes. Hoy comparto su preocupación y parafraseando su tuit “jamás recuerdo haber percibido que nuestro país está sumido en el caos. Triste realidad y tal parece que sin solución”.

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