El actor de Friends reveló que ha pasado por rehabilitación quince veces a lo largo de los años y que tocó fondo hace cuatro cuando pasó dos semanas en coma por consumo excesivo de alcohol y opiáceos.

Mathew Perry dio a conocer que llegó en una de las últimas temporadas cuando el actor tomaba 55 pastillas de Vicodin al día y llegó a pesar 58 kilos.

"No sabía cómo parar. No podía parar porque la enfermedad y la adicción son progresivas. Así que iba empeorando a medida que me hacía mayor", cuenta.

La adicción de Perry

De acuerdo con el actor, sus compañeros fueron comprensivos con él durante las grabaciones:

"Fueron como pingüinos. Cuando un pingüino está enfermo, los otros pingüinos lo rodean y le ayudan a enderezarse, caminan a su alrededor hasta que puede caminar por sí mismo. Eso es lo que hizo el reparto de 'Friends' por mí".

"Podía manejarlo, más o menos. Pero a los 34 años, ya estaba metido en un montón de problemas", asegura en el libro.

Casi muere

En una entrevista con la revista People, Perry asegura que quería compartir su experiencia cuando se sintiera a salvo de no volver a caer "en el lado oscuro".

Contó que cuando sobrevivió de milagro, los médicos le dijeron al ingresar en el hospital que sus posibilidades de sobrevivir eran de un 2%.

aemz