Luego de un tormentoso juicio de Amber Heard contra su expareja Johnny Depp, que derivó en que el actor hollywoodense ganará la batalla jurídica por falsos testimonios y difamación, se impuso a la actriz una deuda de suma de 10.3 millones de dólares en compensación.

Durante las largos días que duró la disputa legal más polémica del mundo, Amber Heard quedó muy mal parada frente a las revelaciones que sacó a la luz la defensa de Johnny Depp y sus polémicas mentiras quedaron en evidencia, arruinando por completo su imagen y la posibilidad de continuar su carrera en la industria actoral.

Decidida a luchar por lo que cree correcto, Amber Heard piensa continuar dando batalla y no se da por vencida. Además de admitir que no tiene el dinero para pagar la pena económica impuesta por el Juzgado de Virginia, lo que le ha hecho analizar la posibilidad de sumarse a un proyecto de cine para adultos para juntar los millones, consiguió que su abogada, Elaine Bredehoft, renunciara a su defensa.

La ahora exdefensora de Amber Heard expresó que “es el momento perfecto para pasar la batuta” y dejó la defensa y el ámbito legal de la actriz en manos de David L. Axelrod y Jay Ward Brown, del mismo buffet de abogados. Además, también forma parte de su equipo Ben Rottenborn, quien fue parte del juicio contra Johnny Depp.

Muchos portales especializados en asuntos legales aseguraron que este fue un movimiento astuto de la actriz, quien presentó una moción para apelar el veredicto. Según publicó Newsweek, esto podría darle la oportunidad a Amber Heard de volver a intentar el caso.

“Para que la apelación de Heard tenga éxito, su abogado deberá convencer a la corte de apelaciones de que hubo un error de hecho o de derecho que ocurrió durante el juicio y, además, que el error perjudicó su capacidad para recibir un juicio justo”, según Newsweek.