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¿Cuál es el aceite más sano para cocinar?

Conoce cuáles son las propiedades nutrimentales de los más comunes

RODRIGO GUERRERODiciembre 01, 2021 
Tiempo de lectura: 6 mins.
El aceite de olivo es uno de los más sanos para cocinar. (FOTO TOMADA DE PEXELS)

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A la hora de preparar nuestra comida recurrimos con frecuencia al aceite para cocinar, mismo que hará que nuestros alimentos adquieran una textura particular, crujiente y dorada o un poco más de sabor y chispa a nuestras ensaladas.

Los aceites tienen su origen en semillas y en vegetales. De acuerdo con la Alianza por la Salud Alimentaria, “las grasas de origen vegetal son más saludables que las de origen animal porque contienen menos grasa saturada y más insaturada, la cual protege el corazón”.

Si bien son más recomendables las grasas vegetales sobre las animales, debemos ser cuidadosos con su uso, porque incluso las vegetales expuestas a muy elevadas temperaturas pierden sus nutrientes, provocando que se oxiden y produzcan ‘colesterol malo’ que puede tapar las arterias, desencadenando una serie de complicaciones a la salud.

A nivel comercial, los aceites más consumidos en México son el de maíz, oliva, canola, cártamo, girasol y soya. Existen más opciones, como el de aguacate y el de coco, que cada vez van ganando más adeptos y se están popularizando entre personas que han comenzado a mejorar sus hábitos alimenticios, entre ellos los vegetarianos y veganos.

 

(FOTO DE PEXELS)

ACEITE DE MAÍZ

El aceite de maíz es el más popular y el que mayor demanda tiene, además de que por su precio es de los más accesibles. Su uso se recomienda para cuando vamos a freír alimentos, por ejemplo, una milanesa, o cuando se va a hornear para preparar una receta de repostería, ya que soporta altas temperaturas sin descomponerse. A nivel nutrimental, previene la formación de placas de colesterol en las arterias.

Contiene vitamina E y posee propiedades antienvejecimiento y antioxidantes.

 

(FOTO TOMADA DE PIXABAY)

ACEITE DE OLIVA

El aceite de oliva es otro de los más populares y de mayor consumo en el país, donde muchas veces se emplea crudo, es decir, como aderezo para ensaladas, especialmente el extra virgen. Se considera uno de los aceites más puros, ya que para su extracción no se emplean productos químicos.

Cuando se usa para cocinar, se recomienda en preparaciones al horno o para saltear alimentos —para aprovechar al máximo sus nutrientes—, como vegetales o platillos que combinen pollo o carne con verduras, como el alambre de res o pollo.

De acuerdo con la doctora Diane Pérez, el aceite de oliva “contribuye a cuidar la salud cardiovascular, a reducir el riesgo de desarrollar cáncer y a preservar la memoria”.

(FOTO TOMADA DE PIXABAY)

ACEITE DE CÁRTAMO

En cuanto al aceite de cártamo, se obtiene de la semilla del mismo nombre, que tiene su origen en la India. A diferencia del de oliva, en la extracción del cártamo se hace uso de procesos químicos, lo que altera su composición, reduciendo sus beneficios y propiedades naturales.

A pesar de ello, no es malo su consumo si se hace de manera moderada, ya que es rico en vitamina E y contiene un alto porcentaje de Omega 6, encargada de prevenir enfermedades coronarias o arteriosclerosis. De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor, “se recomienda para prevenir y mejorar enfermedades cardiovasculares, artritis, reumatismo, estreñimiento y parásitos intestinales. Asimismo, revitaliza el cabello seco y controla la dermatitis”, explica a través de su blog informativo Aceites Vegetales.

(FOTO DE KAROLINA GRABOWSKA PARA PEXELS)

ACEITE DE CANOLA

En cuanto al aceite de canola, es popular porque concentra el menor porcentaje de grasas saturadas, hasta un 7%, además de ser rico en ácidos grasos mono y poliinsaturados, lo que lo convierte en uno de los más recomendables. Es rico en Omega 3 y 6, registrando hasta un 9% y 19% del total de requerimientos de ácidos grasos, respectivamente. Aporta vitamina E y K, es rico en grasas monosaturadas y ayuda a prevenir enfermedades coronarias, vasculares, colesterol en la sangre y triglicéridos.

(FOTO TOMADA DE PIXABAY)

ACEITE DE GIRASOL

En relación al aceite de girasol, es ideal si se van a freír alimentos, ya que tiene un alto contenido de ácido oleico. Al igual que el de canola, es rico en Omega 3 y 6, así como en vitamina E. Su uso se sugiere en personas que padecen artritis, inflamación y síndrome premenstrual.

(FOTO TOMADA DE PIXABAY)

ACEITE DE SOYA

El que también posee un alto contenido de ácido oleico y es bueno para conseguir un alimento bien frito al sartén, parrilla y horno, es el aceite de soya. Su consistencia es untuosa y ligera y se caracteriza por su alto contenido de Omega 3 y 6, es rico en grasas mono y poliinsaturadas, contiene vitamina E y ayuda a que otros nutrientes se absorban mejor, como las vitaminas liposolubles.

Se estima que una cucharada sopera de aceite de soya aporta 120 calorías, convirtiéndolo en una excelente opción a la hora de cocinar, pues al momento de someterse al fuego para freír alimentos, estos absorben menos grasa, rindiendo más que otros.

(FOTO TOMADA DE PIXABAY)

ACEITE DE PALMA

Entre los menos recomendados se encuentra el aceite de palma, ya que tiene un alto contenido de grasas saturadas. Incluso la Organización Mundial de la Salud ha sugerido evitar su consumo, o al menos reducirlo, ya que puede desencadenar problemas cardiovasculares.

"El etiquetado a menudo no es claro, y el aceite de palma puede incluirse en cualquiera de los más de 200 nombres alternativos que aparecen frecuentemente en alimentos como las galletas y los chocolates", advierte la OMS sobre este aceite, que también se suele referir a él como aceite de palmiste, grasa vegetal fraccionada e hidrogenada de palmiste o manteca de palma, entre otros.

A nivel ecológico, también se ha pedido detener su consumo, ya que, en plantíos de Indonesia y Malasia, donde tiene su origen, se han sobreexplotado las zonas para abastecer la producción, provocando la destrucción de grandes bosques tropicales y del hábitat natural del orangután.

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