Las mujeres juegan un papel muy importante en la historia, el arte y la cocina; por ejemplo Abigail Mendoza, cocinera tradicional oaxaqueña originaria de Teotitlán del Valle es considerada una de las 10 mejores chefs del mundo.

Abigail Mendoza se describe como una persona con los pies en la tierra.

Originaria de Teotitlán del Valle, Oaxaca, es embajadora de la cocina zapoteca y cuenta con un restaurante, con el que se hizo famosa.

A través de su historia ha inspirado a otras mujeres para conocer sobre las tradiciones e ingredientes de la cocina oaxaqueña, a los 9 años le encantaba cocinar, pues su papá le regalo un petate para moler granos y ella comenzó a hacer tortillas, su mamá también la animaba.

“Ponte ahí hija y pide a la luna que tus tortillas sean del tamaño de la luna, así de circulo, así de grande, pídelo a la luna para que te lo conceda”, reveló.

A los 14 años hizo su primer chocolate atole, una bebida típica de Teotitlán, considerada una bebida sagrada que solo se ofrece en fiestas especiales.

“El cacao para nosotros significa mucho porque con eso preparamos todo lo que son nuestras bebidas, calientes, frías, las bebidas ceremoniales y para las ofrendas para el altar, por ejemplo el cacao para el téjate o el cacao para el chocolate atole”

Esta apasionada de la cocina tradicional Oaxaqueña, abrió un restaurante en 1990 que ha crecido y ha sido alabado por la crítica gastronómica internacional llamado Tlamanalli, que significa el dios de la comida o víveres en abundancia.

En Tlamanalli recrea las antiguas recetas zapotecas y hace sus propias creaciones, Abigail Mendoza fue pieza clave para que en el 2010 se reconociera a la cocina mexicana como Patrimonio Intangible de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Su conocimiento y sabiduría sobre el uso de los ingredientes endémicos de Oaxaca y las técnicas ancestrales zapotecas se transformaron en un documento que logró este objetivo que se buscó por más de 10 años.

Dentro de su menú destacan los chipiles para combinarlos con flor de calabazas

Su cocina la ha llevado a países de Latinoamérica, Francia, España y Sudáfrica donde con el apoyo de la embajada de México realizó un intercambio cultural.

También le han ofrecido trasladar su restaurante a otros países, incluso a cadena de hoteles, pero ella siempre se ha negado, ya que para ella es importante conservar los sabores auténticos: “Yo creo que si yo voy a ir a otro lado y no encuentro mis ingredientes, la comida no va a ser lo mismo”.

 

“Respeto mucho el sabor nativo de un lugar en donde está el sabor de la madre tierra, no estoy peleada con la tecnología, se puede nada más que cuando tienes un paladar exigente y sutil, tu logras identificar los sabores”, detalló

Cabe señalar que a su restaurante se encuentran muchos famosos, pero para ella lo más importante sigue siendo la felicidad de su familia y el sabor de su cocina, Abigail Mendoza todavía tiene un sueño, fundar una escuela gastronómica que rinda homenaje a los sabores de siempre.