Solitarios, introvertidos, obsesionados con los videojuegos y raros, son palabras que todavía resuenan en las mentes de aquellos que, con poco conocimiento, reflexionan acerca de los gamers. De muchos tipos y formas de ser, los gamers, hoy en día representan una de las subculturas más importantes a nivel mundial gracias a su expansión y al impacto cultural que ha roto con la old school.

Definir al gamer no ha sido tarea fácil ni para estudiosos, sociólogos y psicólogos, que tratan de explicar esta cultura, ni para los mismos gamers. Como un concepto complejo que se encuentra en constante evolución, el gaming como profesión y hábito es lo que ha dejado huella en la forma en la que actualmente se concibe a un jugador.

"Un gamer, tradicionalmente se le conoce a una persona que juega videojuegos; sin embargo, desde los 2000´s, todavía 20120´s, los gamers eran una comunidad poco excluida dentro de los grupos sociales, [...] porque son aquellos que jugar videojuegos lo llegan a tener como un pasatiempo consistente, como un hábito, que se recluyen hasta cierto punto, que se retraen [...] Y que por ende llevan su experiencia como a otros límites. No lo ven únicamente de manera casual, pueden entrar en el ámbito competitivo [...] Son personas que les llega a gustar, fascinar o inclusive obsesionar con todo el lord que tienen los videojuegos que juegan[..] y llegan a basar sus rasgos de personalidad en lo que juegan", expresó en forma de definición Francisco Patiño, gamer y coach profesional de Smash Bros y docente de eSports de la Universidad Anáhuac México Norte.

Antes excluidos, hoy respetados, los jugadores más profesionales actualmente representan a un sector de la población que orgullosamente puede decir que vive del gaming y el streaming, una nueva área de este sector. Y aunque ya no es secreto para nadie que gracias a esa capacidad de poder laborar de este anteriormente llamado hobby, los prejuicios sobre los fanáticos son la nueva contradicción entre las viejas y las nuevas generaciones.

"No saben interactuar socialmente. Es el típico introvertido que no sabe hablar, que no sabe socializar, y que toda su conversación se basa en videojuegos. Su mundo gira en torno a eso. No sabe hablar con las chicas", expresó Diego N, gamer de Fifa y Minecraft, en un intento por recordar lo que las personas de mayor edad le decían sobreun aficionado a los juegos de video.

Rechazo social, no. Aceptación, sí

 

"Ciertamente el rechazo hoy en día ya no es tan frecuente, primero, por todas las pautas de la sociedad de antibullying y anti discusión: esto de ser un poco más incluyentes ante la diversidad de las personas; sin embargo, previamente, y digo, hace unos 10 o 20 años, inclusive más, cuando empezaron los videojuegos en los 70´s, 80´s, 90´s, si se les excluía porque no era una forma tradicional de convivencia [...] Antes era más común porque se rechazaba lo que no era parte del acuerdo común de la sociedad. Hoy en día, con toda la evolución del internet, toda la globalización y toda la expansión de la tecnología, ya no es tan mal visto, por así decirlo, porque con estas actividades puedan llegar a tener convivencia con otras personas que tienen los mismos gustos y esto lo facilita", explicó Patiño.

Gracias a la evolución de pensamiento y a la apertura de ideologías, gustos y creencias que caracterizan a las nuevas generaciones, es que ha habido una mayor aceptación hacia los gamers y muchas otras subculturas. Pero esto no sólo es cosa de la Generación Z y su indudable apertura ante nuevas dinámicas de interacción social, es una cuestión de tendencia que resurgió en el 2020.

El boom que resucitó a la industria


"Con la pandemia, el encierro y demás, permitió que este tipo de cultura se permeara un poco más dentro de la sociedad para tener estos espacios de comunicación con dinámicas de ocio como los videojuegos y comunicaciones con las personas. [...] La tecnología es algo que ha facilitado esto de la comunicación y el desarrollo de este individualismo previo que había y ha evitado esta exclusión, que sea poco bien visto hoy en día", explicó Francisco, quien vivió el boom de la industria de primera manera el año pasado.

El fenómeno fue tal que a finales de 2020, la firma de consultoría estratégica, The Competitive Intelligence Unit, reportó en su portal web que esta industria había crecido en un 5.5% respecto al 2019, gracias a que el 57.4% de la población mexicana se consideraba jugadora de video, siendo así   72.3 millones de mexicanos gamers autoproclamados. Esto, sin dejar de lado que en el mismo año el diario La Vanguardia, reportó que a nivel global, al menos "2.700 millones de personas, se consideran gamer".

Esto ha beneficiado a la industria al atraer a más personas que se ven reflejadas en el aumento de la industria: 106% respecto del 2009 al 2021 según un artículo publicado por la revista Forbes en julio de este 2022. Derribando así los prejuicios que se tenían sobre los videojugadores cuando este fenómeno dio sus primeros pasos entre 1960 y 1990 en Estados Unidos y el mundo.

Pero entonces, ¿#TodosSomosGamers?

 

De acuerdo con lo expuesto por el Dr. en sociología, Daniel Muriel, en su libro ´Identidad Gamer. Videojuegos y construcción de sentido en la sociedad contemporánea´, publicado en 2018, existen tres tipos de gamers: el casual gamer o gamer casual, gamer subcultural o rudimentario y el "(no) gamer cultural-intelectual", personas interesadas en el tema de manera intelectual.

Expertos explican que se ha evolucionado tanto en el tema que ahora se puede decir que hay más tipos de los que hasta hace cuatro años se creía. Jhonatan Lugo, periodista y entrenador de Pokemon, reportó para el portal web Egames News, en febrero de 2022, que los nuevos tipos de jugadores virtuales son: los noob o novatos, core gamer, hardcore gamer y pro-gamer, siendo los jugadores de profesión los últimos.

"Conozco personas que son como los gamers de hueso colorado que dicen: ´no, si no conoces tal historia o tal videojuego, no te puedes llamar gamer´. Entonces sí hay como ese conflicto en la misma comunidad de videojugadores que dicen ´si no cumplen tales características no es un gamer de verdad´ pero eso es lo más tóxico", enunció la gamer casual, Hannah N, a fin de explicar este fenómeno.

El tema es complejo. No hay reglas escritas que dicten quién es y quién no un video jugador. Aunque, a la fecha, haya muchos que no estén de acuerdo con ello.

Pero eso no es todo. La magnitud de la evolución del tema ha crecido tanto que, además de que hay más apertura en el tema y cada vez surgen más y nuevos tipos de gamers, desde 2021 ya se veía venir una nueva tendencia: los influencers en el gaming.

Este sector va a la alza y se está posicionando fuertemente como una tendencia mundial. La agencia de publicidad Rebold, explicó en su portal web en diciembre de 2021 que esto se debe a que ha habido una evolución de audiencias. La generación Z y millenial se han unido a las cifras de millones de espectadores desde redes sociales como Instagram, Twitch y TikTok.

¿Qué ha provocado esto? Que la conversación sobre el tema sea abundante y diversa. De acuerdo con lo expuesto en el articulo ´Las mayores tendencias en gaming en lo que va de 2022, según Twitter´ por la revista Marca en junio de este 2022, Twitter registró "más de 1.5 millones de tuits relacionados con el gaming en 2022", incrementando así un 36% respecto al año anterior.

Eso no es todo. La incorporación de nuevas audiencias y el diálogo abierto a este tema están creando nuevas oportunidades laborales y nuevas formas de interacción social que han interesado a mercadólogos, psicólogos, sociólogos y a la misma comunidad. Y como dijo Dewey de Malcolm In the middle, "el futuro es hoy, viejo".

*La autora es Melisa Salazar Sánchez , estudiante de licenciatura en la Universidad Anáhuac. La Silla Rota tiene un acuerdo con la institución educativa de promover textos de su alumnado que han sido trabajados con el cuerpo académico.